martes, 24 de junio de 2008

sabores conocidos.

A veces sucede que tenemos un gazpacho de sentimientos y pensamientos contradictorios; bueno quizás sería más correcto decir que tenemos los sentimientos claros y los pensamientos confundidos. En ocasiones, cuando sufrimos tenemos miedo, sobre todo cuando es por amor. Nos hacemos desconfiados y retorcemos las cosas como un Laocoonte con las serpientes. Y lo bueno, es que quiero confiar y esperar a que ahora salga bien, por lo menos que sea de verdad. Quién dijo que segundas partes nunca fueron buenas?? seguro que se equivocó. Pero siento como si hubiera pasado un huracán y todo estuviera derruido y tuviera que levantarlo poco a poco. Hay cimientos que hay que anclar para que ningún viento estúpido se lleve, y muchas cosas que asentar, esperar a que el hormigón tire y luego construir...( mira tu, yo hablando de hormigón...)


 Lo mejor del día volver a saborear...hay sabores que saben a ganas de comerse el mundo: cierras los ojos y te lo has tragado de un bocado, son como cerrar los ojos y oler a la menta fresca que arranca Pablo, o como esa tarta de manzana recien hecha...es un sabor conocido y reencontrado, el sabor de algo que sabes que no quieres que se te escape del paladar, es ese.


                                                


 


http://es.youtube.com/watch?v=XKNHZcYBZOU



1 comentario:

  1. No le dosificaremos ningún tipo de acelerarte, esperaremos a que fragüe a su ritmo. Tenemos toda una vida por delante y aunque digan algunos que la vida es un ratico, quiero poder echar la vista atrás a ese ratico y decirte que supimos esperar a que tirara y conseguimos construir una vida juntos, por que te amo.

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