martes, 21 de octubre de 2008

Así acaba el cuento del pueblito verde.

Y sucedió que se perdieron las elecciones y  el tirano hizo un juego sucio para vencer, como todos los tiranos, los pequeños y los más gigantes. Pero Hood no perdió las ganas y toda la gente se acercó más a él. La guerra se hizo despiadada, y no había nada que el tirano pudiera hacer que no fuera descubierto, pero la situación del pueblito cada vez era más preocupante.


Así que un día reunidos todos decidieron hacer algo que fuera realmente efectivo: juntaron sus fuerzas y se dedicaron a poner escritos por todos los rincones de la comarca, contando lo que con ellos se estaba haciendo, llamaron a los periódicos y a la televisión y demostraron cómo aquel pueblito había sido verde como un guisante y se estaba tornando gris. Las noticias saltaron todas las barreras.


 


Había una vez un pueblito que había sido verde como un guisante, hubo un tirano que lo gobernó a su antojo y el pueblo, “ todos a una” lo echó. Tomó sus maletas y se fue una noche, en el silencio, con la compañía del río bajo el puente, de los animales de la oscuridad. Su esposa le acompañó, como lo había hecho siempre, con la cabeza baja, avergonzada...


Nadie le vio marcharse. Todos lo celebraron. Y el pueblito poco a poquito, se volvió a poner verde, verde como un guisante.


 


http://www.youtube.com/watch?v=jEOkxRLzBf0, para mi padre con mucho cariño...



1 comentario:

  1. Gracias Mariuli por tu comprensión y apoyo. Dedicar tiempo y energías por luchar en lo que uno cree es muy gratificante, y si se trata de reencontrar las raíces, intentar mejorar la calidad de vida de todos los que te rodean y, en especial, de los que te van a suceder... cualquier esfuerzo merece la pena. ¡El pueblecito volverá a ser verde, verde como un guisante! y los niños tendrán sus juegos, los jóvenes sus fiestas y los mayores compañía; se podrán compartir alegrías, disfrutar de sus encantos, sin temor, abiertamente. La tarea no es sencilla, pero si te sientes acompañado por la gente que te quiere todo es más sencillo; otra vez, gracias.

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