lunes, 10 de noviembre de 2008

Domingo de excursión

En hilera los troncos, rectos, sanos, jóvenes…las copas blancas, nevadas, inmensas, saludables, árboles de las montañas, de mis montañas. El Sol brillando como si fuera de agosto, y a la vuelta la Luna haciendo los honores me dejó muda por un instante: su luz era intensa y me sentí como apuntada por un foco,¿ lo sería? Ese foco que apunta a alguien cuando ha hecho algo importante, o lo va a hacer y después recibe sus aplausos. Cantaba, o mejor cantábamos, “ Coleccionista de canciones” me voy a hacer, carretera arriba y carreta abajo. Sin medir los kilómetros. Y serán posiblemente esos ratos en el coche de los más intensos que hemos vivido juntos. Me sentí observada, continuamente y observada, y observada por esos ojos verdes que me roban hasta el sueño, y valorada y valorada. Eran mis aplausos y los escucho todos los días al otro lado del teléfono entre risas y admiración…


http://www.youtube.com/watch?v=aDqMYN-7pIc


http://www.youtube.com/watch?v=XF3BGgpCZas



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