lunes, 5 de enero de 2009

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos;

Este año no sé si habré sido todo lo buena que necesitáis para que me traigáis todo lo que tengo que pediros. Seguramente primero os gustaría más que pidiera perdón por todas aquellas veces en las que no supe serlo. Ya sabéis que esto de ser bueno o malo es muy relativo pero también es verdad que a veces somos malos y somos conscientes de haberlo sido:
En primer lugar pedir perdón a todos aquellos que herí con mis palabras en cualquier momento, bien sé que si en ocasiones las palabras son mi mejor vehículo también sé que cuando las malempleo son muy hirientes.

En segundo lugar pedir perdón a aquellos a los que prometí algo y no lo cumplí, pues aunque me conozco constante en mis actos a veces prometí sin estar segura de lo dicho o no fui capaz de hacer caso a mi palabra, lo cual me duele y entiendo debe ser castigada pues creo que la mejor forma de hacerse creer es siendo persona de palabra.
En tercer lugar pido perdón si alguna vez no escuche cuando me hablaban, cosa que es en mi defecto a veces.

Pedir disculpas si no supe ser paciente con los míos o con mis circunstancias, si bien creo tener paciencia para algunas cosas suelo ser impulsiva para la mayoría.
Y quiero pediros también que no me tengáis en cuenta las veces que pude equivocarme con mi hijo ya que siempre intento actuar pensando en su bienestar, su educación y su felicidad. Seguro que cientos serán las que me equivoque.

Y puesto que ya me disculpé por lo más grave perdonadme todos aquellos pecadillos menores y faltas minúsculas que no está el papel para seguir dilatando.
Pedir quiero como regalo que mi hijo tenga un año en el que goce de salud por encima de cualquier cosa. Que crezca en consonancia con su edad y que me colme de besos y ternura.
Así mismo pido salud para todos y cada uno de los que componen mí día a día y en especial para los más allegados.
Que el 2009 sea especial porque sigamos estando los mismos en el 2010 para recordarlo.
Que aquellos que se quedaron sin trabajo y esperanza recobren ambas cosas tan unidas una a la otra.

Que se haga justicia con los caciques y venzan los pueblos verdes como guisantes con gentes sencillas “ todos a una” o con Robin Hoods de cuento de niños.
Que la familia crezca por cada rincón.

Que se acaben las guerras absurdas y las batallas de poder.
Que los nuevos gobernantes de los grandes países que nos llenaron de ilusión cumplan con sus promesas, sobre todo las de Paz.

Que disfrute de cada segundo y cada gesto y que sea capaz de que los demás lo hagan conmigo.
Que los caminos que emprenda no se conviertan en laberintos.
Y que a las palabras no se las lleve el viento, aunque siempre pueda pensar que hay “más que palabras” para demostrar lo que uno siente.


1 comentario:

  1. Querida Mariuli, he leído atentamente tu carta y, como tantas veces, has puesto en valor lo que más vale: ser tú.
    Hay personas "especiales", hechas con mimbres seleccionados, forjadas día a día: con nubes y claros, con sol y tormentas, pero con la mirada puesta en el horizonte, y la capacidad de volver la vista atrás. Tú eres perteneces a ese grupo. Quien te acompañe en ese recorrido será un afortunado.
    Te queremos, Melchor y esposa.

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