miércoles, 15 de abril de 2009

Soledad

Estaba yo en una de mis “ nuevas sesiones” de parafina con mi fisio y entró ella: con sus grandes ojos azules clavados en el suelo; curiosamente siempre lleva esta actitud y hasta hoy no me había dado cuenta. Cargada de collares dorados, pendientes, anillos y pulseras, broches con perlas, todo ello como el resumen de lo que vino haciendo desde que se casó: trabajar en una de las joyerías más famosas de Madrid, atendiendo” gente bien”.

Hoy me di cuenta de la tristeza y del olor a nostalgia que lleva encima, y me afectó. Se sentó a mi lado curiosa por las manoplas que me ponen en la rehabilitación y coqueta me dijo “ yo también tengo artrosis, mira qué feas se me han puesto las manos…” supongo sin pensar que entre las suyas y las mías había 50 años de por medio…
Y me contó muchas cosas que antes no me había contado; cosas como que conoció a la Reina y a la mujer del “ Caudillo” como dijo ella. La joyería traía gente de esta “ calaña”( pensé yo) Había estado 60 años puliendo oro y engarzando collares. Se quedó viuda a los nueve meses de casarse y no tuvo hijos. Estaba triste , me contó, porque sus padres habían muerto y no tenía hermanos y se sentía sola. Y añadió que menos mal que nos tenía a nosotros, auténticos desconocidos ( pensé de nuevo). Me dejé hundir hasta donde estaba ella y me entristeció de sobremanera, me sentí sola por solidaridad y dolió. Aún sabiendo que tiene primas y amigos que la adoran y vienen a diario a visitarle. Me hizo sentir como de la familia.
http://www.youtube.com/watch?v=Y5MCi4Kqmhg

1 comentario:

  1. De no saber a qué te dedicas uno podría pensar que esto es una especie de reflexión novelada sobre un sentimiento... Ya podría alguna vez la realidad no superar a la ficción, joé.

    Salud

    ResponderEliminar