martes, 18 de agosto de 2009

Distancias

Distancias: las marcamos por necesidad o para encontrarnos al otro lado del mundo queriendo conocer. Las obligadas duelen, las otras también…
Las primeras son como un desprendimiento de una hacia otra parte, esperando siempre noticias. Las más duras son cuando no son medibles pero están para recordarnos que eso que amamos o que teníamos está ahí cerquita, pero es inaccesible.
Las voluntarias son más dulces aunque las despedidas sepan amargas. Las buscamos, pagamos incluso por ellas pero también desquebrajan.
Ahora las distancias que voy a marcar son absolutamente voluntarias: no puedo dejar de viajar, es como un vicio sano que te lleva a despedidas continuas y a valorar el regreso como “ El Regreso”. Se me hacen necesarias, es como cuando le cambio el agua a la pecera…
Y quizás a veces sepan más dulces y quizás a veces sepan más amargas. En esta ocasión escogí la mejor de las compañías: una gran amiga, de las que puedes elegir para esto y de las que se eligen solas cuando las necesitas.
Pero en esta ocasión la distancia, en kilómetros que no en otra cosa, es más amarga que en otras: dejo dos amores con los relojes llenos de arena pegoteados hasta que vuelva; ¡a qué poco sabe el tiempo cuando es robado de cualquier rincón del día! Horas de insomnio para que sean más largas me llenan la mochila de ojeras. La vuelta no se hace tan dura cuando la maleta huele a ropa usada y a manchas de otras salsas, si sabes que te estarán esperando con los brazos abiertos, o con las maletas preparadas…
http://www.youtube.com/watch?v=syxGGxT7_2Y
http://www.youtube.com/watch?v=2-K9QBR1uXc

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