martes, 4 de agosto de 2009

Empeño

A veces nos empeñamos en que cosas que no tienen sentido lo cobren, como si fuera tan fácil. Hay cosas que cada vez me cuesta más controlar y situaciones en las que jamás creí que me vería me veo inmiscuida como por casualidad. Lo importante es sentirse bien.
Casi siempre le he robado a la espontaneidad su turno pues peco de intentar controlarlo todo por pura búsqueda de la perfección: de un tiempo a esta parte he llegado a la conclusión de que no existe; ahora sólo me queda aprender a vivir con su ausencia.
Pero empeñarse y empeñarse es perder el tiempo: una cosa es la tenacidad y otra darse con los cuernos en la barrera hasta que te quedas clavado y no hay quien se atreva a desenclavarte…
Supongo que lo peor de todo es que en esa búsqueda de la perfección yo misma me pierdo y soy tan exigente con los demás como conmigo misma. Y lo más curioso es que cuando lo consigo pierdo todo el interés por la belleza del logro y miro para otro lado, como si necesitara retos…huyo de cualquier rutina que me haga sentir que pierdo el tiempo en actos sucesivos: ¿por qué repetir nada si se puede hacer de forma distinta? Los conformistas a esto le llaman suicidio: ¿por qué no repetir algo que nos provoca satisfacción? Supongo que si repetimos y repetimos nos perdemos sensaciones nuevas igualmente satisfactorias: huyo de cualquier tipo de conservadurismo. Será el momento en el que me encuentro o quizás cada vez me creo menos que la vida es para los que se aferran, no es más fácil, pero sí más cómodo. ¿Infelicidad perpetua? ¿ Inadaptación ? En cualquier caso me siento bien.
http://www.youtube.com/watch?v=MVFj-_SDIHE

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