lunes, 7 de septiembre de 2009

Niños



La verdad es que desde que habéis llegado a nuestras vidas le habéis dado un color distinto. El motivo de reír cuando a veces una no tiene tantas ganas como le gustaría, el objetivo de acabar pronto el trabajo en el despacho para volver pronto a casa, la alegría de una vocecita al otro lado del pasillo por las mañanas, la sonrisa aún a pesar de ver cristales rotos.

Veros correr a uno detrás de otro, o tiraros de las camisetas, empujones para quererse aunque acabéis en el suelo, y meter el dedito en el bote de la leche condensada…
Cuántas situaciones y momentos que le dan sentido a un lunes cualquiera, cuántos besos en las manos o tirados al aire. Cuánta agua y chapuzones, cuánta valentía y cuánta dulzura.

Y cómo tira la sangre como un hilo, qué fácil es quereros sabiendo que va a ser correspondido, qué sencillo y qué complicado lo hacemos todo cuando crecemos y qué sentimientos pegados se despiertan para cuidaros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario