jueves, 8 de octubre de 2009

Estrés



Hay días en los que parece que no nos van a llegar las horas y que el tiempo corre más deprisa para no ayudar a terminar la faena. Esos días son los que en el fondo más me satisfacen pues la actividad es algo que me hace sentir viva, es como el amor o como la música: imprescindibles en mi vida.
Ciertamente en ocasiones estos días vienen seguidos de otros igual y a veces entro en una rueda de la que me cuesta salir, y que cuando salgo me quedo como tonta, como si me faltara el aire. Y en realidad es que me acostumbro con demasiada facilidad al estrés.
En días así cosas tan sencillas como un cigarro robado con una amiga, los abrazos de mi niño, una ensalada con un poco de todo, o el recuerdo de unos ojos cada vez un poco más firmes en mi mente, son las que me regresan al mundo de los humanos, no “ humano” como especie, si no como Humano ese ser casi perfecto para las cosas más simples. Y qué buena la sensación de sentirse cansada por las noches , o la de ponerse a escribir para soltar tensión para meterme en la cama prontito aunque duerma con los pies fríos…estar ocupada o estresada y llegar a casa con esta sensación le da mejor gusto al poleo de por las noches, aunque no me caliente los pies…
http://www.youtube.com/watch?v=-QG8YMA4EbU




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