lunes, 26 de octubre de 2009

Ya no es un bebé


Ayer me emocioné como una boba, como hacía que no me emocionaba: con esas lágrimas que escuecen porque brotan a borbotones sin esperarlo, sin dolor…hacía días que no lloraba…será la Luna…


El motivo era ver a mi pequeño sentadito en la mesa: con la derecha comía una sopa de fideos gordos ( como a él le gusta); con la izquierda sujetaba el teléfono y al otro lado sus abuelos. La conversación infinitamente tierna, esperanzadora, bella, ¡tan llena de palabras nuevas! Me entristecía ver que ya no tenía conmigo aquél bebé morenito y delgado de hacía tan sólo unos meses…tantas noches sin dormir sintiéndome tan llena de una responsabilidad única y pensada para dos, tantos mocos, fiebres y papillas sin terminar…y delante de mí tenía ahora un niño. Un niño lleno de ilusión hablando de los Reyes Magos, contando su fin de semana con gente que ya no es nada en mi vida y que me resta las horas con él. Coordinando a la perfección la manita con la cuchara y sin derramar más que mis lágrimas. Las lágrimas de una mamá que no quiere ver que su pequeño ya no le necesita casi ni para vestirse: cuántas horas enseñándole a hacer las cosas solito y cuánto dolía ver que ya las hacía.


Sé que me queda toda mi vida para empeñarla en enseñarle mil cosas, para oírle leer, cantar, para apoyarle cuando sufra por su primer amor, para ofrecerle mi mano cuando quiera irse de mi nido, para tantas cosas que le quedan, que le di el día que vino al mundo para cambiar el mío.
Pero duele verle hacerse, y alegra cualquier y todas las noches de domingo durmiendo sola. Me despierto y me eleva saberle en su camita, al lado.


Ayer terminé mi domingo emocionada: mi bebé ya es un niño.


1 comentario:

  1. No te preocupes, a mi me pasó y me sigue pasando.jijiji

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