miércoles, 18 de noviembre de 2009

Ahora que no estás.


Noches vacías de ti, huecas. Antes, me colmabas llena, ahora la sensación de hastío cuando miro al cielo y no estás también me embriaga. Sé que es una ilusión óptica: no desapareces, no puedes. Simplemente no alcanzamos a verte estas noches porque el Sol te esconde sólo para él y no nos deja que te veamos la cara…ojalá todos tuviéramos un Sol que nos tapará todos los meses durante una semana, como unas vacaciones firmadas para una eternidad cada 21 días.
Novilunio, porque no estás. No hay corriente, no hay energía. Y mañana empezarás a vislumbrar un halo, insuficiente para una sensibilidad que se recarga cuando estás completa. Tímida, estrecha, pero poco a poco para volver a ser la reina de la noche.

Ahora que no estás la oscuridad se hace difícil cuando cae el telón. Mañana, será otra noche.

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