martes, 17 de noviembre de 2009

Ara



Entra como un disparo directo al corazón, pero pasando por mis oídos…una bala cálida que rebosa fuego y en lugar de destruir siembra emociones en mí que van creciendo con la constancia de la necesidad.
Es un impacto. Duele. Casi todo lo que es bello hasta un punto que no tiene fin, me produce dolor. Pero es un dolor que no hiere, más bien es adictivo.
Y todos los temas cuentan una historia. Una historia real que si la escuchas de principio a fin tiene un comienzo, un nudo y un desenlace. Son perfectas. Sólo hay que escuchar. Hay gente que sólo oye, no sabe escuchar…hay que aprender. Todas las composiciones tienen letra, hay que inventarla.
No puedo evitar cerrar los ojos cuando te escucho: es como si la imagen pudiera difuminar las emociones que me producen el sonido. Y quiero evitarlo, sólo música, sólo tú música. Sólo quiero que las notas penetren en mi cerebro y que bajen a mi corazón para emborrachar mi alma…¡ cómo enriquece!
Siempre me siento insatisfecha, quiero otra ronda, otro viaje a esos mundos a los que me lleva tu violín.

http://www.youtube.com/watch?v=sCgqYNbk4zo


http://www.youtube.com/watch?v=EwiwKDNUDwo

2 comentarios:

  1. Música lo que toca Ara o lo que escribes tú?? ;-)

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  2. ¡Qué precioso texto! Compartimos la admiración por Ara, y creo que seguramente algunas otras cosas, por como escribes. Felicidades.

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