lunes, 16 de noviembre de 2009

Coco


Ocurre a veces, que levantamos un canto y salen mil bichos de debajo. Sí, esa sensación de encontrar algo y darse cuenta con el tiempo que no es lo que parecía. Casi nada en la vida es lo que parece. Supongo que hay que darse tiempo, estoy aprendiendo… Esperar, ser pacientes con las cosas y sobre todo con las personas. Es como cuando te bajan de una larga, lánguida y dura palmera, un coco: lo ves, así verde, duro. Le quitas la piel de fuera y es espesa, pegajosa; sigues quitando y aparece una marrón, dura, de una madera sin igual; y le das un mazazo…¡ sorpresa! Una leche blanca, dulce y un tanto espesa emana de dentro; y la carne igualmente blanca y fresca…¿ cómo es posible que de dentro de algo con este aspecto podamos encontrar semejante tesoro?
Supongo que no hay que juzgar por lo que vemos a simple vista. Juzgar nos lleva al error inmediato, nos confunde y , en ocasiones nos hace desechar situaciones o personas con un gran secreto en su interior. Así mismo no debemos dejarnos llevar por la belleza: hay sapos que los besas y siguen siendo un sapo y hay príncipes que los besas, y se convierten en una fea rana…

http://www.youtube.com/watch?v=VLJ4JNqtoTQ

1 comentario:

  1. Se te olvidan los cocos pochos,jejejej! la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida...!! JSS

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