lunes, 14 de diciembre de 2009

Principito


Demasiados viajes a la Luna; demasiados saltos para querer alcanzarla. Demasiado tiempo mirándola desde abajo inventando un viaje más. Y demasiado lejos queda siempre cuando me apeo de ella. Como un Principito en su pequeño mundo, donde las cosas funcionan de otra forma y todo se simplifica con los baobabs, una rosa y tres volcanes… , pero con las cosas de este nuestro, tan cruel, tan rudo, tan poco agradecido. El amor no puede meterse en una urna como hace él con su flor…

"Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos."
(Antoine de Saint-Exupéry. El principito)

Y ni en una Luna llena, o como quiera que sea, se puede vivir ni quiero ya jugar a intentar alcanzarla: que me olvide, que no me llame con su luz, que no me espíe en las noches ni me las robe de mis sueños, que se olvide de que un día creí ser su reina.
La bajada, el regreso, siempre duele.

No hay comentarios:

Publicar un comentario