domingo, 31 de enero de 2010

Ventana

Anoche la Luna tocaba la tierra. Me lo habían contado, como un cuento, pero nunca la imaginé tan cerca.
Parecía que uno podía tocarla con los dedos, jugar, pero desgraciadamente estas sensaciones pertenecen siempre a esa sugestión a la que el otro día también me refería.
Verla desde aquella ventana era un privilegio, iluminándolo todo: hacía mucho que creí que no volvería y allí estaba de nuevo. Esta ocasión era diferente al resto y mantuve el tipo, pero me costó: la afindad se mascaba en el ambiente, supongo que siempre estuvo ahí, a un lado, con la música y con los secretos y con un millón de cosas más...
La Luna que tocaba hoy la tierra me ha invitado a mirar, estaba insultantemente bella y me ha costado fijar la mirada sin sentir algo de miedo, algo de inseguridad, algo de nostalgia.

http://www.youtube.com/watch?v=AnFxAnbJD8A

2 comentarios:

  1. Conducía y esa luna, la misma de la que tú hablas, se me clavó en los ojos y no podía quitarle la vista de encima... parecía que iba a chocarme con ella, era enorme y estaba muy muy baja.
    Y no pude evitar acordarme de ti y de tus lunas! ;P

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  2. Sí? soy una lunática empedernida y complacida ;)Me embruja, un poco mujer lobo!!grrrrrurrrr :P

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