jueves, 11 de febrero de 2010

Diógenes


Hay personas a las que no les cuesta deshacerse de sentimientos y para las que hoy significan algo y al día siguiente nada. Yo me apego a casi todo: en cuanto tengo algo o a alguien cerca durante más de unas horas le cojo cariño.
Y es una desazón muy grande porque en la vida estamos continuamente eligiendo y desechando opciones.
Cuando se trata de personas sufro un montón; y la gente a la que realmente quiero, necesito tenerla cerca, necesito que no me olvide, necesito saber que buscando un huequito podré compartir aunque sólo sea un café. Olvidar no va conmigo. Al final es como el síndrome de Diógenes : acumulas objetos que no sirven de nada simplemente por la pena de separarte de ellos. Igual con las personas: un cúmulo de personas ,a cada cual con su sentimiento, que llegado el momento no aportan nada en tu vida…pero olvidar no va conmigo: y el corazón está lleno de pequeños apartamentos donde caben todas las alegrías y las tristezas que comparto con los más allegados y con desconocidos con los que me cruzo un día.
Olvidar no va conmigo.

1 comentario:

  1. Pues yo cuando quiero, quiero mucho pero cuando, nada de nada.

    A mí me pasa lo contrario: no me gusta amontonar basura. Así que si alguien me traiciona o no me aporta, lo aparco sin miramientos. He perdido demasiado tiempo con gente que no lo vale. Prefiero pocas personas en mi vida pero que sean, realmente, parte de ella.

    Será ese punto pragmático de capricornio. No siempre ha sido fácil pero no he dejado de hacerlo. Y no me va tan mal...

    Un besazo

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