lunes, 15 de febrero de 2010

Lágrima y sonrisa

Anoche supe que Mercero tiene Alzheimer. Y me dolió profundamente. Son aires que llevo respirando más de quince años, pero no me acostumbro, es más, no quiero.
Y en verdad, cuando miro alrededor y veo sillas de ruedas y alimentaciones asistidas, pienso que más dulce es la de Mercero; pero cuando recuerdo esas mentes perdidas, como un fósil en el tiempo, cuando les veo que ni capaces son de reconocerse a sí mismos en un espejo, ni a sus propios hijos: toda la vida formando una familia para después no recordar sus caras… me cuesta tragar saliva.
Y que te den un Goya y que no sepas ni lo que tienes delante…
Ha sido muy triste, una verdadera patada de la vida al arte, como otras. Si él hubiera estado en la sala del Palacio de Congresos en lugar de en su casa levantándose mil veces del sillón sin rumbo fijo ( como hacen todos), y sin saber que vitoreaban su nombre cientos de colegas, probablemente de su propia historia haría una película de esas a las que él tenía costumbre.: donde la lágrima y la sonrisa se dejaban el paso una a la otra elegantemente.
Puto Alzheimer.


http://www.youtube.com/watch?v=4f-wGJmINRs

http://www.youtube.com/watch?v=jtzy8Gf4bcQ

1 comentario:

  1. Estremecedor lo que has escrito hoy, además la experiencia te avala...BESOS MI NIÑA!

    ResponderEliminar