martes, 16 de febrero de 2010

LLuvia


Lluvia.
El agua que arrastra en cantidad todo cuanto toca.
Símbolo inequívoco de pureza desde siempre pero ensuciándolo todo, embarrizando.
Los campos ahogados en el llanto y los árboles a rebosar de lágrimas, hinchados.
Lluvia.
Las gotas chorreando por los cristales, amontonándose en los cercos de las ventanas, agolpándose en los dinteles de mármol.
Lluvia.
Tedio, desidia, las horas muertas mojadas.
Los días inundados de espera, a que pase el frío invierno: una suerte si no hiela.
Lluvia
Brotes bajo el agua que asoman temerosos, como esos besos a oscuras improvisados.
Pájaros en el cielo asustados y en la cabeza volando hasta donde el Sol calienta, para anidar de una vez por todas.
Lluvia, lluvia, lluvia: ya queda menos...

http://www.youtube.com/watch?v=ul76Wlhrkas

3 comentarios:

  1. Pues recemos para que no nos arrolle porque esto parece el diluvio universal...

    Besos empapados

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  2. Las gotas de lluvia corren por los cristales, gotas muertas como las llamó Federico García Lorca... e intento acordarme de cuándo sentí en la piel el Sol de verdad por última vez. Y hace mucho tiempo. Demasiado tiempo.

    Un beso, María.

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  3. Está claro que hay ánimos que son como esponjas, y otros a los que, el agua llevada a un punto, nos rebosa...ánimo, que ya queda menos! Besos

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