jueves, 16 de septiembre de 2010

Sirenas II ( te vas)


Y te vas, te has ido porque hace días que no te encuentro, que no te veo en esto en lo que te has convertido.
Te marchas igual que llegaste un día en abril, igual que te hice un hueco en este mismo sitio ( “Sirenas” 25 de marzo de 2008), igual te lo hago hoy pero en otro apartado.
Y nos dejas llevándote esa sangre que crece desde la tierra al cielo y que es mía también, y que sin poder evitarlo se diluirá aún más con la tuya porque no estaré cuando se le caiga el primer diente.
Ha habido días en los que te he querido como si fueras algo muy mío: mi compañera de batallas, mi rehén, mi espía, mi amiga. Y ahora tengo sentimiento amargo del que se despide sin entender nada, como si no hubiera sido tuya y tú sólo hubieras sido mía…
Y peor: dejas un hueco que vale por dos en lo que fue ( es ) tu casa y que en definitiva ahora es también más mía porque tengo dejar allí mis manos y mis ojos por lo menos unos días y porque se quedó llena de dolor y de recuerdos y ÉL tiene que atravesarlos todos…: te estaré observando para alargar mis dedos hasta donde tú estés…
Te echaré de menos, te echo de menos: ya no somos las mismas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario