viernes, 19 de noviembre de 2010

Tiempo

Ternura, inocencia: esa que me acompaña en el sillón, con las manos abiertas para cogerlo todo, para acariciarlo todo…
Esos ojos que se van haciendo cada vez más profundos, más sabios, más ricos…
Y las risas que se multiplican con los días: la ingenuidad y las pequeñas experiencias que empiezas a amontonar en tu recuerdo chiquito, de principiante.
Y perplejo ante casi cualquier situación, agolpando imágenes en algún lugar ( ese, donde amontonamos las caras y los gestos)
Te vas haciendo ya casi sin mi mano, sin mis pasos, pero a mi lado. Y cada vez mi mirada está más alta para observarte, así ha de ser, aunque duela…

http://www.youtube.com/watch?v=xO0Xov_nOyU

jueves, 11 de noviembre de 2010

María


Me he leído en cuento; un cuento escrito por unas manos conocidas, cercanas, a las que admiro y quiero. Y me ha gustado. Supongo que nunca me vi descalza por encima de unas páginas, ni por dentro. Y, es curioso, porque me veía en el espejo: un espejo lleno de letras y de sombras en las que estaba escrito mi nombre con flores…demasiada alegoría para llevarlo de por vida colgado. Pero algo de mí y de sueños ( los que a veces otros ven en uno ), y rodeada de flores de abril, mi abril. Gracias.

martes, 9 de noviembre de 2010

Rianxeira


Te has ido: te han llevado, te han devuelto al lugar que es ahora tu sitio…y te echo de menos. Te añoro, me cuesta tenerte lejos, saberte en la otra punta y que no puedo ir a verte cuando quisiera, y que no haya una voz, la tuya, al otro lado del teléfono…

Las “ Rianxeiras” cantadas a trozos, las manitas llenas de pinturas, tus abrazos sin prisa por la mañana, y tus saltitos con el dedo en alza cuando propongo casi cualquier cosa. Y él, que es como tu alma gemela cuando estáis juntos, preguntando todas las tardes por ti, parece que ya va entendiendo cuando le intento explicar las cosas; se queda callado mirando por la ventana del coche, resignación: la de todos.


Se me queda el teléfono lleno con tu voz y tus fotos, el espacio que ocupas vacío hasta la próxima vez, y los papeles sobre mi mesa llenos de lágrimas, las de no tenerte…
Empieza la cuenta atrás hasta que vuelvas.