martes, 9 de octubre de 2012

Cuando no estás

Cuando te marchas, se produce un vacío estruendoso.
Cuando no estás.
El sentimiento de haberme equivocado y no poder tenerte para mí, todo entero.
Cuando te vas, te llevas a tirones todas las ganas de hacer casi cualquier cosa.
Cuando no estás.
Y me parece oír tus risas en la cocina, tus pisadas en la mañana, a despertarnos.
Cuando no estás.
Se me queda la mirada fija en la puerta e intento imaginar tus juegos, tus preguntas, tu sueño, con otras personas. Personas que son desconocidos y que comparten contigo lo mejor. Y hueles a ellos cuando vuelves, y me siento como esa madre de cualquier animal oliéndote para reconocer debajo de ese olor, mi olor, el de mi casa…
Cuando no estás.
Y debe ser ése el dolor que se me ha clavado en la espalda, como una espada, y que no me puedo sacar.
Cuando no estás, me paso cada segundo pensando en cuando vuelvas.

http://youtu.be/XlFOpw8tG7Y