lunes, 31 de diciembre de 2012

Ahora, que tengo tu libro delante

Ahora, que tengo tu libro delante se me vienen a la cabeza multitud de recuerdos, pequeños trozos ( como si de un rompecabezas se tratara),de momentos maravillosos de cuando éramos niños…
Me ronda una imagen muy entrañable, que además reconozco haber visto no hace tanto en un video casero: tu y tu amigo Rodri disfrazados de viejecitos en unos Carnavales el “ Día de la sardina”. Tu de viejita con un pañuelo en la cabeza y falda, todo de negro. Él con una rebeca de botones y boina incluida, ¡ y con barba pintada! No creo que tuvierais más de 10 años…
Ahora veo en la portada del libro vuestros nombres y me parece veros así disfrazados, riendo por la calle Manantial abajo, hacia el cole. Ese colegio al que os llevaba yo todos los días, junto con algún otro niño del barrio que se nos juntaba a la pequeña pandilla.
Y me hace sentir ¡ tan bien! ¡ tan orgullosa de los dos…!
Cuando la amistad es capaz de traspasar el tiempo de esta forma a través de los años, sólo puede dar como resultado cosas bonitas; en este caso habéis superado esto con creces…
¡A leerlo!