viernes, 19 de septiembre de 2014

La valla


Me acerco, a esa valla. Ese en la que se unen las manos, en las que la sangre tira y tira.

La toco y la siento fría, y alta para ellos: no es casualidad. Pero me reconoce: la piel y su olor, el de la costumbre de unas manos que se unen puntualmente todos los días para encontrarse.

Miro para el otro lado y el griterío de los más mayores me suena conocido: nostalgia de la infancia que siempre se pega en el alma en cuanto encuentra un espacio…

Y me alejo.
Cuando llevo en brazos al más pequeño veo que no despega su mirada de la valla. Le busca, le inventa o le recuerda, ¡vete tú a saber! Estira los brazos para tocarla porque sabe que ahí, todos los días a la misma hora, tiene una cita con su hermano.
 
 
 
 

jueves, 21 de agosto de 2014

Time


A veces, es hora de retomar las cosas: cuando uno está vacío y quiere llenarse. O cuando uno está tan lleno que necesita vaciarse. Pero hay que retomar... Todos tenemos nuestros tiempos: esos tiempos en los que nos hallamos perdidos en un lapsus  entre lo que hacemos y lo que queremos hacer.

Yo siempre estoy mirando hacia lo que me gustaría hacer y al final dejas un montón de cosas por hacer, que en realidad quieres hacer pero no dedicarle el poco tiempo que tienes y que empleas en hacer otras...
En fin, que trato de retomar las cosas que me gustan, después de muchos meses sin decir nada, casi un año...
Me siento llena de nuevas experiencias.
Sólo me falta contarlas.